jueves, marzo 13, 2008

Semana Santa

Así es, en nuestra Andalucía estos días se llenan los templos, y las calles más adelante de imágenes de pasión.
Sólo aquí se entiende la belleza y la alegría de representaciones tan cruentas de la muerte de un inocente. Pero qué difícil es ir a la esencia si tanto barroco te impide llegar a lo que en verdad se conmemora.
Yo no sé teología, pero voy aprendiendo que hay diferentes maneras de acercarse a este misterio de la muerte de un dios. Como también hay distintas formas de acercarse al drama del que abandona su país, al juego de la política o al amor.
Hay quienes ven esta muerte como sacrificio. Es el hombre tan perverso que el mismo Dios tiene que dar su vida como reparación por tanto mal. Así, cuanta más sangre, dolor y sufrimiento más "efectivo" será el pago de este rescate. El hombre está abocado al mal y necesita un acto de expiación supremo para redimirse.
Otros, lo ven como un acto de amor. Como consecuencia de una vida entregada, sobrepasando límites y escandalizando sobre todo a los hombres religiosos de su tiempo. Una vida que no se entendió y que intuyo que seguimos sin entender, cuyo final era inevitable.
Ambas formas de acercarse estos días (si queremos acercarnos, porque oferta hay de sobra para evitar encontrarnos con ello) implican distintas maneras de entender el dolor, el amor, el dar la vida, la amistad, la renuncia... Habrás otras perspectivas y quizá todas lícitas, pero no son iguales.

2 comentarios:

¿VER PARA VIVIR? dijo...

Hola Javi, lo prometido es deuda, como te comenté en las órdenes, espero que consultes nuestra página de vez en cuando.
Un saludo salmantino.
Hasta pronto

Anónimo dijo...

Mi blog personal es

www.elvuelodevolvoreta.blogspot.com

Promete ponerte en blogs amigos cuando saque un rato de tiempo y no sea la 1 de la mañana, lo peor es que mañana doy clase a las 8'30, les pondre un video en lo que el café hace efecto.

Un abrazo,

mjose