viernes, octubre 02, 2009

Etty

Acabo de descubrir a Etty Hillesum, una judía que fue asesinada por los nazis, y que antes de morir vive un proceso espiritual precioso que nos dejó reflejado en sus diarios. Dejo aquí un par de párrafos de los que se quedan un tiempo rondando la cabeza:

La cumbre del amor consiste en esto: salvaguardar la libertad del ser amado. Si hay algo culpable en el amor, es no aumentar la libertad del amado con toda la libertad que uno lleva dentro. Si amamos de verdad, se impone una sola exigencia: respetarse mutuamente en la propia libertad...
Acoger al otro en mi espacio interior y dejarle desarrollarse, disponerle en nosotros un sitio donde él pueda crecer y desplegar sus propias virtualidades. Sí, vivir con el otro, aunque no lo veamos durante años. Dejarle que siga viviendo en nosotros y vivir con él: esto es lo esencial. De este modo, podemos seguir caminando con alguien sin dejarnos deportar por las vicisitudes de la existencia... Por eso, cuando se ama de verdad, hay que estar dispuesto a sufrir. De lo contrario, se trataría de un amor no auténtico, de un amor centrado en nosotros mismo, de un amor posesivo.

4 comentarios:

Eli dijo...

Pues sí, se me voy a quedar rondando estas palabras un rato en la cabeza y en el corazón, y me están empezando a fluir lágrimas. Besos

eloi dijo...

Etty Hillesum es una pasada. Tendrían que hacerla patrona de los bloggers por su afán de introspección y por el camino personal que va dibujando en las notas nocturnas de su cuaderno. Aunque también he de reconocer que tantos estudios sobre Etty en tan poco tiempo (Faus, Lebeau...) me huele a "moda espiritual" y eso es una lástima.

Macarena dijo...

eso es el amor...es verdad!
entonces nunca estamos lejos de la persona amada.

Cristina dijo...

he visto tu blog en "dando razón" y me he animado a entrar, encontrándome con el texto y la foto de Etty. En julio me recomendaron el libro de Lebeau, y te comparto una frase que me toca: "mi vida es un `hineinhorchen´ (escuchar en el fondo de uno mismo) continuo, en mí misma, en los demás, en Dios".