martes, septiembre 08, 2009

Por Madrid


Hace pocos días llegué a Madrid. Es la segunda vez que vivo en esta ciudad, y debe gustarme porque me hace ilusión volver. Ahora estoy en un tiempo de cambio. Después de 2 años intensos en El Puerto de Santa María, toca cambiar de ciudad, de gentes, de actividad, de comunidad, de contextos... Ahora tengo la sensación de ser como una planta a la que trasplantan, en ese tiempo en que tiene las raíces en el aire, esperando tierra nueva donde asentarse.
En la vida del jesuita, uno de los elementos del pack es esta disponibilidad de cambiar. Algunos me han dicho que eso debe ser horrible porque es como empezar otra vez de nuevo, dejar atrás gentes y proyectos queridos... y tienen parte de razón. Otros me dicen que debe ser una suerte eso de ir tejiendo redes de cariño en tantos lugares, con la ilusión que los sueños nuevos traen y la emoción de vivir lo inesperado... y también tienen razón.
Una cosa que tiene bonito eso de tener las raíces en el aire es que uno se agarra más a Dios, pues Él es como esa tierra pegadita que nunca se despega y que estaba en la maceta antigua y nos espera en la nueva.

4 comentarios:

danisj dijo...

Bienvenido de nuevo a esta maceta, compañero... un lujo compartir tierra y raices. En nada nos vemos.

Eli dijo...

Javi, qué alegría que vuelvas con el blog. Pues yo me siento un poco como tu, aunque yo volveré a mi maceta de siempre después de un año y espero que esta experiencia me sirva de abono.
Un beso muy fuerte

Anónimo dijo...

Ole ole y ole!!!! Javi!!!! Yuhuuuu que vuelves!!!! jajajaja... gente nueva ni gente nueva... que en cuanto nos veamos nos vamos a clavar un kebab del sirio y a recordar viejos tiempos de 5º EGB!!!
Que alegría!! Te llamo en un rato!!
Eres el Cristiano Ronaldo de esta temporada, fichaje galáctico para la vida madriles. Ya sabes que el cható tienes tu cervecita bien fresquita!!!
Ganitas de verte!! ÁNIMO!!!
Un abrazo,
Chiqui.-

Anónimo dijo...

me apunto a ese kebab y cervecita!!
aquí estoy también Javi.

Macarena