La Mari canta en recuerdo de tantos hermanos que dejaron sus vidas persiguiendo sueños...
Miles de sombras cada noche trae la marea,
navegan cargaos de ilusiones que en la orilla se quedan.
Historias del día día, historias de buena gente.
Se juegan la vida cansaos, con hambre y un frío que pela.
Ahogan sus penas con una candela, ponte tú en su lugar,
el miedo que en sus ojos reflejan, la mar se echó a llorar.
Muchos no llegan, se hunden sus sueños papeles mojaos, papeles sin dueño
Muchos no llegan, se hunden sus sueños papeles mojaos, papales sin dueño
Fragiles recuerdos a la deriva degarran el alma,
cala to los huesos el agua los arrastra sin esperanza.
La impotencia en su garganta con sabor a sal,
una bocanada de aire le da otra oportunidad.
Tanta noticia me desespera, ponte tu en su lugar,
el miedo que en sus ojos reflejan, la mar se echo a llorar.
Muchos no llegan, se hunden sus sueños papeles mojaos, papeles sin dueño
Muchos no llegan, se hunden sus sueños papeles mojaos, papeles sin dueño
Muchos no llegan, se hunden sus sueños papeles mojaos, papeles sin dueño
Muchos no llegan, se hunden sus sueños papeles mojaos, papeles sin dueño
martes, noviembre 27, 2007
domingo, noviembre 25, 2007
100% Gratis

Esto no es una oferta de promoción, ni uno de esos coleccionables que nos regalan la primera entrega para “engancharnos”; tampoco la matrícula de un curso de francés.
Más bien me refiero al milagro de la gratuidad. Eso que sucede cuando alguien se nos da porque sí. Sin interés, sin buscar nada, ni siquiera de segundas. Darse. Puede ser un beso inesperado, una llamada cuando no es tu cumpleaños, un mail en los que no te piden un favor; o una visita de las que nos hacen abrir mucho los ojos; también una carta en papel, escrita a mano, de esas a las que ahora no están acostumbrados los carteros. O dar una tarde de tu semana a quienes antes no conocías y ahora son parte de tu vida, un verano a hermanos con quienes la vida ha sido injusta, incluso…hasta dar la vida.
Instintivamente, ante signos así, contaminados como estamos por la lógica del mundo, nos preguntamos ¿qué querrá éste?, ¿qué estará buscando ésta? Qué desconfiados, ¿no? Pero es que hoy todo tiene un precio, nadie da nada a cambio de nada, y todas esas cosas que dicen algunos. Yo no me lo creo. No, lancemos fuera esas sospechas y disfrutemos de lo incondicional.
Menos mal que hay cosas que hacemos porque sí, porque nos sale del alma. Que ponemos en juego nuestra libertad para darnos un poco de nosotros mismos. En inglés con la misma palabra se dice gratuito y libre. Me gusta. Cada vez me convenzo más de que las cosas realmente importantes de la vida no cuestan dinero.
Son estos gestos gratuitos los que me ganan, aunque sean pequeños. Son los que convierten a un compañero en amigo, los que me hacen admirar a personas corrientes, los que me hablan de Dios en la vida, los que me cargan las pilas de la esperanza y me ayudan a creer irracionalmente que otro mundo es posible. Como cuando alguien con quien te cruzas unos días se cuela en tu vida a base de darse así, porque le da la gana.
Me gusta pararme a sentir y disfrutar lo que surge en mí cuando contemplo estos milagros de lo gratuito, es como si se esponjara el corazón, una alegría honda y pacífica que me hace sonreír y suspirar brindando a la Fuente de toda gratuidad.
lunes, noviembre 19, 2007
Libertad

Para mí mis votos religiosos son eso. A veces parecen un lastre que me ahoga pero muchas otras alas que me llevan a donde no podía imaginar. A ese horizonte de libertad voy caminando, a la vez acompañando a otros que me liberan. Ojalá un día sea tan tan libre de poder entregar mi libertad a quien me la da.
miércoles, noviembre 14, 2007
Cuento de la fuente

Llegó la sequía. Cuando dejó de llover el chorro de agua empezó a ser cada vez más fino. Los hombres, las mujeres y los niños se quejaban. Ella se esforzaba todo lo que podía y apenas salían unas gotas. Hasta que se secó completamente. Todos las maldecían. Y la fuente cada vez estaba más angustiada pero no podía hacer nada. Nada.
Cuando vinieron las lluvias, volvió el agua, y con ella la vida y la alegría.
La fuente volvió a ser feliz, pero ya nunca olvidó que ella lo único que hacía era conducir el agua a los demás.
lunes, noviembre 12, 2007
Soledades

otra que desaparece sólo con pensar en quien nos quiere
pero otras con vocación de permanencia.
Hay soledades de domingo por la tarde
Hay soledades de domingo por la tarde
soledades de un amor que se fue
soledades de ausencia y soledades de presencia
soledad que destruye y soledad creativa
soledad que une a los que están solos
soledades limpias y soledades obscenas.
También hay una soledad más honda, del corazón. Es esa que no llena nadie, ni nuestra propia historia, ni siquiera la Presencia callada del buen Dios.
Mi amiga me dice que la soledad puede ser amiga. Pero primero hay que conocerla, quitar prejuicios y pasar tiempo juntos. Creo que el miedo es porque la soledad tiene forma de espejo, y no siempre nos gusta lo que refleja. Tengo que aprender a aceptar y amar esa luz. No me parece fácil, pero ¿y si es verdad?
viernes, noviembre 09, 2007
Una pena

La pena es haber tenido en cada telediario al Chad en portada y que no nos hemos enterado de que allí hay una mortalidad infantil del 12%, que hay 3 médicos cada 100.000 habitantes, una tasa de analfabetismo del 54% y que más de 400.000 chadianos tienen sida. Yo confieso que no sé situarlo en el mapa, que no me sabía su capital antes de esta noticia, que no me imagino cómo vive la gente allí o cuáles son sus problemas. Pero ojalá que cuando los telediarios dejen de hablar del Chad no me olvide que allí viven 9 millones de hermanos.
miércoles, noviembre 07, 2007
Vuelta

Pero me doy cuenta de que escribir aquí me ayuda porque...
compartir una alegría la multiplica
regalar un don lo hace crecer
confesar una debilidad nos fortalece
gritar una queja cambia el mundo
llorar a descubierto nos humaniza
compartir un secreto nos une
¿o no?
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