lunes, enero 21, 2008

La Pelos

La Pelos es uno de mis personajes favoritos del Evangelio. Es la mujer que entró en medio de una cena y se puso a lavarle los pies a Jesús con sus lágrimas y se lo comía a besos. Su nombre no sale en el relato de Lucas, pero escuché a mi compañero Adolfo llamarle así y me encanta.

Me gusta porque ella llega con toda su debilidad pero no se corta, se planta antes Jesús y lo acaricia. Llora y con sus lágrimas unge al Ungido, con toda su persona: su debilidad, su amargura, su sensualidad... Supongo que a la Pelos las palabras no le bastaban para expresar el amor que sentía. Y se relaciona con sus sentidos más próximos. Y Jesús se deja hacer, a pesar del escándalo y del qué dirán. Porque Jesús al mirarla va al fondo de su corazón. Esa forma de mirar me estremece, porque ve al otro como es, sin juzgar, acogiendo. Después de ese encuentro La Pelos se va sanada, recuperada, perdonada. Me gustaría ser como ella, valiente, ir al encuentro con todo lo que soy, atreverme a romper barreras. Y me gustaría tener la mirada de Jesús, limpia, profunda, sanadora.

3 comentarios:

martita 10 años dijo...

Mi madre me ha leido lo de La Pelos y me parece muy bonito. No me cuesta perdonar pero sí pedir perdón. Así que esta historia me enseña que pidiendo perdón y sintiéndome perdonada voy a ser más feliz, y que no solo tengo que pedir perdón a mis amigas, a mi madre o a mi hermana, sino también a Jesús. Gracias Javi por estos cuentos tan bonitos.

Ángel.- dijo...

Muy bueno otra vez, Javi.
La verdad que me encanta entrar en el blog y ver que hay algo nuevo, nunca sabes qué va a ser esta vez; pero seguro que después hay que pararse a pensar un rato.
Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Estimado Javier: Paz y Bien. La "Pelos" como tú llamas cariñosamente a esta mujer del Evangelio, era una mujer importante y rica, era una Profetisa del Pueblo de Israel y así ensalza Jesús su acción, (así se presenta ella con sus gestos). Léete la misma escena en Mateo, Marcos y Juan, verás como no dice nada de pecadora. Ella unge a Jesús como Rey y Profeta, como el "Mesías", el "Enviado" y públicamente. Además Jesús universaliza su acción al decir que lo que ella hace, será recordado en el mundo entero donde se proclame la Buena Noticia. Sólo en el Evangelio de Lucas aparece como pecadora y ante los ojos del fariseo. Cuando se escribe el evangelio de Lucas la persecución de las mujeres Profetas era candente y la mejor forma de eliminarlas era difamándolas. Para Jesús es una Profeta que anuncia su muerte y lo reconoce como el "Enviado" por Dios para anunciar al Pueblo su Amor.Así deberíamos presentarla como "La Mujer Profeta que unge a Jesús". La Palabra del Maestro de Nazaret anula el pensamiento del fariseo y es esa Palabra la que cuenta para un cristiano. DEBEMOS REFLEXIONAR SOBRE LA MUJER Y SU FORMA DE PRESENTARLA EN EL eVANGELIO Y EN LA iGLESIA, especialmente los sacerdotes deben volver a leer el Evangelio y ser más fieles a la Verdad de Cristo. No pueden seguir siendo unos atrasados y cavernícolas en el tema de la mujer, es apartarse del comportamiento de Jesús y María de Nazaret. Un abrazo y gracias por hablar del Evangelio.