domingo, abril 10, 2011
Semana Santa
lunes, enero 31, 2011
Contingencia
La RAE define contingencia como "posibilidad de que algo suceda o no suceda". Que nuestra existencia sea contingente (como dicen muchos pensadores) es que no la controlamos, que somos pero podíamos no ser. Me cuesta explicarlo, y creo que es una experiencia no racional, sino que coge a toda la persona, que podemos y debemos vivir: experimentar esta contingencia.
Desde la ciencia podemos decir somos porque un espermatozoide entre millones fecundó un óvulo; o más atrás, que el ser humano existe porque se dieron infinidad de condiciones naturales que permitieron una evolución hasta nuestra especie. La fe nos dice que somos porque Dios nos ha creado porque... SÍ, porque quiso, gratuitamente, nos dio la vida y el ser.
Hoy más bien tendemos a creernos todopoderosos, que todo lo merecemos y podemos tener, tenemos infinidad de derechos y de privilegios. Pero todo eso se viene abajo cuando nos enfrentamos a la muerte, a la enfermedad, a cualquier limitación.
No quiero decir que en vez de creernos los más "guays" del universo tengamos que vernos poca cosa y que nuestra existencia es insignificante. La alternativa es tan bonita como vivirnos como hijos de un Dios que todo lo hace por Amor.
domingo, enero 23, 2011
De dioses y hombres
Ayer fui a ver De dioses y hombres, una película que quedará en esa lista que todos tenemos de imprescindibles.lunes, enero 17, 2011
La Iglesia
jueves, enero 06, 2011
Sacerdocio
Estos días atrás hemos estado unos compañeros jesuitas pasando unos días orando, reflexionando y compartiendo en torno al sacerdocio. En principio el curso que viene pediremos ser ordenados y, si todo va bien, nos ordenarán diáconos. Y aunque llevo casi diez años como jesuita me sigue sorprendiendo que algún día sea cura. Creo que es porque hay muchas etiquetas vinculadas al sacerdote, y muchas contradictorias. Y esos mismos prejuicios se mezclan en mí.Si tuviera que exprimir al máximo lo que voy viendo que es ser cura diría algo como que es comunicar que nada puede separarnos de Dios. Tendría que ser un mensaje positivo, optimista, que al que lo recibe le haga levantar la mirada y le diera esperanza.
Por un lado, ser cura implica estar el servicio de la comunidad. Y sólo sirviendo como Jesús (desde abajo) se puede ser buen cura, estando atento a lo que la gente necesita. Pero no es sólo eso. También es tener una llamada particular a transparentar a Jesús. Y esto no puede significar ser mejor, o estar por encima. En todo caso al contrario.
Hoy esta noticia que queremos comunicar no es -de entrada- recibida. Estamos en una cultura con un "nihilismo natural", donde de alguna manera no nos interesa nada que no sea instantáneo y palpable. Estoy convencido de que la gente necesita, y de algún modo busca, lo que sólo Dios puede darnos. Pero nos cuesta mucho confiar y dar un salto sin tener todo asegurado. Y es por eso también que hoy me parece que no es fácil ser sacerdote. Porque yo al menos no sé cómo transmitir este tesoro que tenemos en vasijas de barro.
martes, julio 06, 2010
Regalos
Llevaba meses sin escribir nada en este blog. Nada previsto. Cuestión de inercias. A primera vista pensaba que dado que mi vida es más monótona como estudiante hay menos cosas que escribir. Esa es una impresión que he tenido muchas veces, y que todavía me sigue tentando. Que una vida con cambios, retos, impactos, aventurera, llamativa merece más la pena ser vivida. Mientras que tantos millones de vidas grises, rutinarias, monótonas, que resultan menos atractivas, son menos interesantes. Eso es una falacia.
Tiene gracia que escriba esto desde Sudán, donde este verano estoy teniendo una experiencia de trabajo con el JRS (Servicio Jesuita para los Refugiados). Y quizá por eso tenga más valor esta reflexión. Porque aquí la vida, al menos para los que aterrizamos en estas tierra por primera vez, es una hemorragia de sensaciones. Pero la intensidad, la profundidad o la sacralidad de nuestra vida no depende de lo que nos pase “externamente”, de los cambios que haya, sino de cómo vivamos lo que se nos da. Estoy convencido de esto, de que la vida se nos da, se nos regala a cada instante. Y si somos capaces de recibirla como don gratuito, aunque sea la vida más aburrida del mundo, será maravillosa, feliz y sagrada.
Llevo tiempo pidiéndole a Dios esta actitud, de saber acoger lo que se me da. De no caer en la tentación de apropiármelo, de creerme dueño, de exigir...
jueves, marzo 18, 2010
Amistad
Cuando una mirada atraviesa capas hasta llegar a lo nuclear con ternura y suavidad
Cuando estando juntos dejas de preocuparte por “dar una imagen”
Cuando sabes que sobra explicar algo porque ya te ha entendido
Cuando es parte habitual en tu oración
Cuando te cuesta definirte sin lo que en ti hay de ella
Cuando te sabes sostenido por ella en momentos duros
Cuando te hace ver tus engaños con delicadeza
Cuando el amor continua a pesar de que lo sabe todo de ti
Cuando confía en tí más allá de lo prudente
Cuando el perdón es sobrehumano y te perdona
Cuando sientes que le conoces de toda la vida y te da pena no haberle conocido antes
Cuando su palabra es consuelo y corrección amorosa
Cuando compartir vida se convierte en una experiencia de Dios
Cuando tus lágrimas son sus lágrimas
Cuando un abrazo detiene el mundo aunque sea desde la distancia
Cuando a su lado crecer es lo natural y la lucha se hace fácil
Cuando sus miradas, palabras, silencios, lágrimas... te acarician el alma
Cuando, mostrando nuestra desnudez, nos sentimos bellos y arropados
miércoles, febrero 17, 2010
Tánger dieciséis de febrero 2010 (de Helena Maleno)
Imagina que diste a luz el domingo pasado en un hospital público marroquí. Un niño precioso.
Imagina que te dieron el alta al día siguiente, lunes.
Imagina que volviste a casa, cansada, sangrando del post-parto, con dolores aún en un útero que lucha por volver a su sitio.
Imagina que en casa te está esperando tu niña de dos años y dos meses y tu pareja.
Imagina que esta mañana mientras bañabas al bebé comenzaste a ver que le costaba respirar.
Imagina que corriste al hospital público marroquí.
Imagina que te dijeron que no podían atenderte.
Imagina que fuíste dos veces.
Imagina que la tercera vez tu bebé dejó de respirar casi en la puerta del hospital.
Imagina que pediste auxilio por tu bebé muerto.
Imagina que se lo llevaron a la morgue del hospital.
Imagina que a ti, a tu niña de dos años y dos meses y a tu pareja os llevaron a comisaría.
Ahora imagínate retorciéndote de dolor en las entrañas, el dolor agrio de la muerte de tu hijo, el dolor de un útero que te recuerda recién parida, el dolor de una leche que sube a tus senos duros como piedras. Pero imagínate NEGRA, imagínate AFRICANA, imagínate POBRE, imagínate SIN PAPELES.
Estás sentada, doblada sobre tu vientre en aquel sucio despacho de policías que van y vienen y te hablan en una lengua que no entiendes. Allí te miro e intento traducirte las preguntas que me parecen estúpidas, crueles e inhumanas.
Quieren saber qué haceis en su reino, cómo habeis entrado y cuánto tiempo llevais aquí. Quieren saber cómo os llamais, cómo se llaman vuestros padres y porqué habeis venido.
Tu pareja grita y pide piedad. Sabe que todas las preguntas van dirigidas a justificar una deportación al desierto. Tu pareja grita y te tranquiliza llamándote “honey”.
Tu niña sonríe, juega con su gorro y canta “haleluya”.
La policía busca un intérprete de árabe a inglés para hacer el parte y llevaros a Tribunal.
Me dices que si te deportan al desierto y allí te violan no crees que aguantarás el dolor, que aún estás recién parida.
Un policía se me acerca y me pregunta : ¿Por qué haceis ésto? ¿Por placer?. Este amable policía llama “esto” a acompañar a unos padres sumidos en el dolor, a comprar algo de comida para una niña que lleva todo el día sin probar bocado y a intentar traer un poco de humanidad o al menos de buen trato a esa puñetera comisaría.
Entonces le miro, me horroriza su frialdad, y le contesto, lo hacemos por amor. Veo en él a esos seres que comen, cagan y hacen de policía para poder seguir comiendo y cagando. Siento lástima.
Detienen a tu pareja en comisaría y me dicen que como caso humanitario te dejan dormir en casa. Mañana tienes que pasar el Tribunal junto a tu marido.
Te hundes. Es la primera vez que te veo enderezar ese vientre que te duele. Gritas y lloras hasta que un policía te manda callar.
No lo soporto, me puede la escena y le pido por favor que entienda que tu hijo ha muerto hoy, que estás recién parida, que te duelen las entrañas.
Me responde con desprecio que en este reino hay unas leyes, que aquí se hace lo que dice el procurador del rey y que tú eres una NEGRA CLANDESTINA.
Mañana iremos al Tribunal, mañana un hombre de este reino decidirá si te tiran a ti y a tu niña al desierto de madrugada. A partir de ahí la suerte decidirá si serás violada, si tu hija será raptada o porqué no violada también.
Imagínate que todo eso te ha pasado hoy.
Imagínate que a todas nos duelen sus entrañas.
Imagínate que a todas nos duelen nuestras entrañas.
sábado, enero 09, 2010
Elogio del aburrimiento

martes, diciembre 01, 2009
Geometría del adviento

El año pasado en catequesis (de 2º año de comunión), un día como hoy al tratar el tema del adviento, un niño me preguntó que si otra vez teníamos que “hacer el adviento”. Claro, se acordaba de que el año anterior le había soltado el mismo rollo y no quería volver a oírlo. Le parecía horrible tener que estar todos los años repitiendo la misma historia. Yo reconozco que también me pasa, que pienso "otra vez lo mismo". Y es como verte en la rueda de un hamster dando vueltas a la misma historia sin moverte del sitio.
Me voy a permitir hoy un guiño ingenieril como dejo entrever en el título. Esa, de la jaula del hamster, es una forma de plantearnos las cosas. Entonces el año sería como un círculo que da vueltas. El truco puede estar en meterle una dimensión más. Si un círculo, al ser plano, tiene dos dimensiones y le metemos una tercera es como si con el dedo damos vueltas y la vez andamos. Entonces la trayectoria que hace nuestro dedo es una hélice. Como un sacacorchos o un tornillo. Lo que me parece sugerente es que cada vez que damos una vuelta a un sacacorchos éste está más profundo.
Algo así tendría yo que hacer con el adviento. Que este tiempo nos ayude a entrar más hondo. No quedarme en lo de todos los años, sino tratar de entrar un poco más en el misterio. Sí, ya hemos oído muchas veces que Dios viene, que Jesús nace... pero yo todavía creo que no alcanzo ni a intuir lo que eso significa. Desde luego, si se lo contamos a alguien que no tenga ni idea del cristianismo y le decimos que nuestro Dios nace en un pesebre con unos padres pobres y en medio de un burro y un buey...
jueves, noviembre 19, 2009
Otra palabra a recuperar
lunes, noviembre 09, 2009
Agora

viernes, octubre 02, 2009
Etty

viernes, septiembre 25, 2009
Vuelta al cole

Lo que me consuela un poco es que la materia del estudio es importante para mí, pues aunque llevemos tiempo hablando de Dios, la fe, la iglesia… me falta mucha base para poder dar razones de lo que creo. Además creo que es bastante diferente estudiar con 18 años a hacerlo con casi treinta, pues uno ya tiene una capacidad crítica, unos intereses, una experiencia vital, y todo eso espero que ilumine es estudio.
Pero lo que más importante me parece es que voy con preguntas, cuestiones que quiero hacerle a la teología –aun a sabiendas que muchas no serán resultas-, pero lo más bonito es que muchos de esos interrogantes no son míos, sino que ha habido gente que me los ha ido entregando en estos años. Y esta encomienda es lo que más me mueve a estudiar.
martes, septiembre 22, 2009
Aplicando sentidos
Señor, déjame ir contigo
sólo quiero caminar
detrás, pisar donde pisas
mezclarme entre tus amigos.
Recorrer esas aldeas
que habitan los olvidados
los que no recuerda nadie
ver como los recuperas.
Quiero escuchar tu palabra
simple y preñada de Dios
que aunque a muchos incomode
a tanta gente nos sana.
Quiero sentarme a tu mesa
comer del pan compartido
que con tus manos repartes
a todos los que se acercan.
Y un día tocar tu manto
como aquella pobre mujer
suave, sin que tú lo notes
arrancarte un milagro.
Esa que todos marginan
se atreve a acercarse a tus pies
y derrama su perfume
porque en ti se ve querida.
Que de tanto ir junto a ti
pueda conocerte más
tú seas mi único amor
y te siga hasta morir.
martes, septiembre 08, 2009
Por Madrid

viernes, junio 12, 2009
Empatía

Una palabra que se ha ido colando cada vez más en nuestras conversaciones es “empatía”. Recuerdo que la primera vez que la escuché fue en Proyecto Hombre, y me dijeron que era ponerse en el lugar del otro. Hay otro palabra, compasión, que me parece que tienen el mismo origen, sólo que ésta ya está en el cementerio de palabras mal usadas. Algún día deberíamos ir y resucitar palabras preciosas como caridad, austeridad, humildad… que nos hemos cargado. Y lo malo es que de algunas no tenemos “sustitutas”, y lo que no se nombra dicen los filósofos del lenguaje que desaparece.
Si me pongo a pensar en Jesús, me vienen muchas situaciones en las que él tenía la dichosa empatía. Hasta me parece que más de una vez nos cuentan que se le conmovieron las entrañas, es decir, se le revolvían las tripas a Jesús cuando veía a otros pasándolo mal. Creo que no nos vendría mal un poco menos de autoestima y poco más de empatía.
jueves, mayo 14, 2009
Taizé en Sevilla
Este fin de semana participé en el encuentro de Taizé en Sevilla. Me llamó mucho la atención el contraste entre el estilo de mi ciudad (barroco, apasionado, exagerao...) y el de los hermanos de Taizé, más austero y sencillo. Creo que a los que hemos participado nos ha quedado un poso de paz. Me quedo con dos cosas: esa sencillez y su búsqueda de la comunión. Van a lo esencial, el hno. Aloise insistía en el encuentro con Dios. Todo lo demás son prolegómenos. Necesarios, pero accidentales. Se me ha quedado la resonancia de las palabras de Sta Teresa que tanto hemos cantado “sólo Dios basta”. Quiero aprender de esta espiritualidad el deseo de unir, de saber encontrar cruces de caminos, puentes, lugares familiares... y quiero desaprender mi sensibilidad para detectar lo que no me gusta, lo que cambiaría... porque estoy convencido que a todas las personas, en el fondo, buscamos lo mismo.
miércoles, mayo 06, 2009
Puentes

En el post anterior dije una cosa que luego se me quedó rondando, y la he rumiado un poco después. Eso de exteriorizar cosas que pasan por dentro de mí. Es como trasladar algo tuyo, de tu “mundo interior” hacia fuera. Es ese lugar en el que suceden pensamientos, sentimientos, fantasías, sueños, juicios… lo de llamarlo mundo no me parece una exageración porque realmente es una cantidad inmensa, infinita de operaciones las que nos suceden por dentro.
Y luego está lo externo: las palabras que decimos, los gestos que tenemos, el trabajo que realizamos, nuestras posturas, miradas…
Lo que me maravilla es la conexión que hay entre esos dos mundos, los puentes que conectan nuestra vivencia interior con lo exterior. Así hay gente es “transparente” y que con mirarle a los ojos sabemos si en su alma hay erupciones de volcán o una paz inmensa. Hay otra gente más opaca, que no sabemos por donde nos puede salir pues por nuestro trato no somos capaces de penetrar en su ser.
Creo que es un proceso no fácil el aprender a recorrer nuestros propios puentes. Saber relacionar la meteorología de nuestro universo interno con nuestros cambios de humor, sonrisas, lágrimas o enfados. Un proceso no fácil pero apasionante, no menos que las aventuras de los exploradores de los siglos XVI o XVII.
Y otra experiencia imborrable es poder transitar los puentes de otros. Cuando la amistad alcanza cotas de confianza y entrega que nos permite entrar en esos lugares íntimos del otro, con el equipaje del cariño y los mejores deseos.
martes, abril 21, 2009
De vuelta
Ya estoy de vuelta. Y no es que me quisiera ir. De hecho, otras veces que sabía que tardaría en escribir lo decía. Pero esta vez no fue así. Sino que lo fui dejando, sin más.
Tampoco quería “obligarme” a escribir porque esto es algo que hago cuando me siento inspirado, no como una tarea (que ya tenemos bastantes) que tengo que hacer. Si así fuera perdería la gracia de la gratuidad.
Algún amigo me habéis animado a volver, y quizá sea esa la razón principal. Sólo con que Eli, Ángel y alguno más se sonría cuando vea que ya lo de los autobuses ateos no es lo que sale en el blog de Javi ya merece la pena volver. Pero también reconozco que esto me sirve a mí muchísimo: como relax, como terapia, como ejercicio de exteriorizar lo que hay dentro mí.
Prometo intentar no desaparecer otros tres meses.

